Periódico Madera

Madera, periódico clandestino

 

 

 

Micaela Rodríguez | Facebook

 

Thalía Cadenas - El Mundo

 

 

Una infancia sin dolor es lo que Micaela Rodríguez, una argentina de 18 años, sueña para los niños del mundo. Solo tenía 4 años cuando su padre, cuyo rol era protegerla, comenzó a abusar sexualmente de ella.

 

“Siempre sentí que estaba mal y lo quería contar. A los 12 años intenté hacerlo, pero no me atreví. A los 14 me di cuenta de que eso no podía seguir así. No era normal. Empecé a preguntar en Internet lo que debía hacer”, afirma.

 

Los amigos que conoció en la Red le sugerían que denuncie, le explicaban que no era normal lo que le estaba pasando. Micaela leía las respuestas, pero no se atrevía a revelar los abusos de su padre por temor.

 

“Recuerdo que cuando era una niña, mi padre actuaba como si nada luego de abusar de mí y yo también. Crecí. Me convertí en adolescente. Mis papás se separaron. Mi actitud cambió hacia él. Le decía a mi mamá que no quería ir a verlo, pero no le daba el motivo. Pensaba que no me iba a creer”.

 

El papá de Micaela aprovechaba los momentos a solas con ella para cometer los abusos.

 

 

Una luz al final del túnel

 

En 2015 y desde el anonimato, Micaela creó la página de Facebook Por una infancia sin dolor, en la que poco a poco iba desahogando su tristeza y animando a otros menores a no callar los abusos. “Quien debe sentir vergüenza debe ser el abusador, no la víctima”, aconseja la joven a quienes pasan por una situación similar.

 

El impacto de esta página fue tan grande que hoy tiene más de 180.000 seguidores. Incluso llegó a ser vista por los directivos de su colegio, quienes la mandaron a llamar y le preguntaron si ella tenía alguna relación con el fanpage. “Primero lo negué, tenía miedo, pero luego confesé que era yo quien administraba la cuenta”, comenta Micaela o “Mica”, como la llaman sus amigos.

 

Con el apoyo de su colegio, su calvario se terminó, en el año 2016 denunció a su progenitor. “Sin ellos quizás nunca hubiese podido, necesitaba ese empujón. Tenía mucho miedo a las posibles consecuencias. Miedo por mi hermano menor. Terror a perderlo todo, a mi familia, pero ahora ya no me importa, quien de verdad me quiere estará a mi lado en estos momentos”.

 

Micaela se ha convertido en una ferviente activista contra el abuso infantil. Ha sido entrevistada en varios programas de televisión de su país como Cámara del crimen, en TN TV, y otros medios como el diario La Nación, Infobae y Telefé Noticias.

 

¿Cuál es la situación legal de tu padre?

 

Todavía no está preso. Hace poco pasé por Cámara Gesell [proceso en el que se le toma una declaración judicial a los niños sin ser perturbados] también pericias psicológicas y psiquiátricas. Ahora solo me queda esperar a ver qué sigue. La justicia argentina es lenta.

 

 

"La verdad libera y sana"

 

Micaela quiere ser psicóloga y “ayudar a aquellos niños que no pudieron ser escuchados. A familiares que no entienden lo que les sucede a sus seres querido. Y—sobre todo—ayudar a que este tema deje de ser un tabú y que se hable más del abuso sexual infantil”.

 

“Con mi página busco que las personas que pasaron por esto también traten de salir adelante—y digo traten porque yo todavía estoy tratando de superar esto—es un proceso largo pero sé que se puede con mucho esfuerzo”.

 

“Es difícil romper el silencio, pero que la verdad libera y sana, yo misma lo pude comprobar”. Los niños que pasan por esto son unos “sobrevivientes que no deben sentir miedo, culpa, vergüenza, odio y dolor; eso lo debe sentir en agresor”, finaliza.

 

 

Fuente: El Mundo

Liga Comunista 23 de Septiembre

Editorial Brigada Roja