Periódico Madera

Madera, periódico clandestino

Liga 23 de Septiembre, la heredera ideológica

El asalto al Cuartel Madera, en Chihuahua, hoy hace 50 años, marcó la ruptura entre las corrientes de la izquierda clandestina que entones buscaban un lugar en la institucionalidad y la lucha de Arturo Gámiz por instaurar una revolución comunista en México, y de la cual a Liga Comunista 23 de Septiembre fue heredera.

Jaime Laguna Berber, uno de los últimos integrantes de la Liga que fue sujeto a proceso penal, en entrevista paraExcélsior afirmó que la organización en la que militó, más que un grupo guerrillero, fue un partido comunista clandestino con actividad armada y que su objetivo era instaurar una revolución, tal y como lo habían perfilado los hombres que asaltaron el Cuartel Madera.

En el ataque al Cuartel Madera participaron 13 guerrilleros, todos integrantes de la Unión General de Obreros y Campesinos de México (UGOCM). En la refriega entre los guerrilleros y 125 soldados murieron seis militares y 10 resultaron heridos. Ocho de los trece guerrilleros murieron: Arturo Gámiz, Pablo Gómez, Antonio Scobell, Miguel Quiñones, Óscar Sandoval, Rafael Martínez, Emilio Gámiz y Salomón Gaytán.

Los cinco que se salvaron del enfrentamiento fueron quienes sembraron la semilla de lo que se convirtió en la Liga Comunista 23 de Septiembre, el grupo armado clandestino más numeroso en la historia de México, y que operó a nivel nacional.

Laguna Berber estableció que en la historia del ataque al cuartel, que inicia con el grupo guerrillero que encabezó Gámiz desde 1963, hay un elemento clave, que es la ruptura de este profesor rural y del médico Pablo Gómez con el Partido Popular Socialista.

“La diferencia, a la que llamo la ruptura, es un elemento que me parece fundamental en esta historia. Desde el asalto de Arturo Gámiz al Cuartel Madera, hay un elemento fundamental que es de carácter ideológico.

“Muchos han creído que Gámiz buscaba lo mismo que el Partido Popular, el Partido Socialista o el Comunista, pero él con armas. Y, entonces, lo hacen aparecer como un radical del PP, del PPS o del Partido Comunista, y no. Se trata de un rompimiento ideológico. Gámiz planteó que esos grupos eran reformistas, que estaban trabajando y funcionando para el sistema, por lo tanto también hay una ruptura ideológica con ellos”.

Laguna dijo que en el caso de la Liga 23 de Septiembre inclusive se retomaron tesis de Lenin, en el sentido de que los partidos de izquierda son partidos obrero-burgueses y, por lo tanto, para los integrantes de la Liga era enemigos.

“La Liga y los partidos de izquierda no éramos afines, a diferencia de otros grupos armados que veían a los partidos como parte del mismo espectro político. Ésa es una diferenciación que se marca desde Gámiz hasta la Liga, que es la continuidad de plantearse una revolución comunista y, por eso, se rompe con esos partidos, porque son lastres para el proletariado, y había que vencerlos política e ideológicamente”, dijo Laguna.

El exintegrante de la Liga, que pasó cinco años y siete meses en la cárcel y que reconstruyó para este trabajo su paso por la Liga y la prisión, señaló que las bases ideológicas que dejó Gámiz a partir del ataque de hace 50 años le permiten asegurar que la Liga fue más que un grupo guerrillero.

“La Liga no fue como otros grupos, como los que reivindican la defensa del voto con las arma, es decir Francisco I. Madero haciendo una revolución por al sufragio efectivo, que terminó convirtiéndose en una revolución por demandas sociales. Lo que se planteó Gámiz desde el asalto al Cuartel Madera y después la Liga es un programa, un contenido de clase política muy definido al margen de todos los partidos políticos existentes, más allá del voto, es decir: ni Gámiz ni la Liga vinieron a defender anhelos democráticos en el sentido electoral”.

Liga Comunista 23 de Septiembre

Editorial Brigada Roja