Periódico Madera

Madera, periódico clandestino

 

 

 

 La presentación del códice de San Bartolomé Ayautla es un “acontecimiento de recuperación de la memoria histórica de un pueblo”: Diego Prieto

 

*** El documento hecho en manta de algodón es interesante, entre otros aspectos, porque indica la transformación del señorío prehispánico al gobierno de estilo novohispano

 

“Los que habitan debajo de las nubes”, como se autonombran los mazatecos, desconocían la existencia de un lienzo colonial referente a uno de sus pueblos, San Bartolomé Ayautla, códice que desde hace poco menos de un mes custodia el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) y que luego de un proceso de estabilización y preservación reposará en el flamante Archivo Histórico de Oaxaca.

 

Este invaluable documento que data de 1677 fue presentado en el Archivo General del Poder Ejecutivo de Oaxaca, como parte de una gira de trabajo encabezada por la secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, y el gobernador de esa entidad, Alejandro Murat Hinojosa, la cual se concentró en la capital del estado.

 

El antropólogo Diego Prieto Hernández, director general del INAH, fue partícipe de este “acontecimiento de recuperación de la memoria histórica de un pueblo”. El Lienzo de San Bartolomé Ayautla es un bien patrimonio nacional cuya custodia es conferida al instituto por sus diversas atribuciones legales, no obstante, “no somos sus propietarios” —observó—, se trata de un “reconocimiento en que el INAH acompaña a la sociedad”.

 

Mediante la llamada Ciudad de los Archivos, dijo, Oaxaca está colocándose en la delantera de la conservación del patrimonio documental en el país. Un proyecto que hace justicia a su riqueza etnolingüística, vivo ejemplo de que la nación tiene una composición pluricultural sustentada originalmente en sus pueblos indígenas, según asienta el Artículo 2º constitucional. Por eso, “Oaxaca es la capital cultural de México”, expresó.

 

Diego Prieto resaltó la oportunidad aprovechada en su momento por Rafael Tovar y de Teresa, a la sazón secretario de Cultura, de adquirir el Lienzo de San Bartolomé Ayautla, un documento que por reveses del destino terminó en manos de particulares a inicios del siglo XX. Fue la Fundación Alfredo Harp Helú, a través de su presidenta, María Isabel Grañén Porrúa, la que conminó a Tovar y de Teresa a que este bien retornara a la nación.

 

El Lienzo de San Bartolomé Ayautla era desconocido para esta población inmersa en la Sierra Mazateca, dijo primero en mazateco y luego en español, Gabriela García García, una sus habitantes, ante la audiencia reunida. Para ella, para su pueblo, representa la oportunidad de reconocerse en su pasado y evocar en la pictografía su paisaje ancestral.

 

Baltazar Brito, director de la Biblioteca Nacional de Antropología e Historia (BNAH) del INAH, explicó que la única referencia sobre el antiguo documento se debe a una anotación del filósofo, historiador y filólogo Wigberto Jiménez Moreno fechada en 1932. De ahí se perdió su pista.

 

Baltazar Brito fue el comisario encargado del traslado de este códice del siglo XVII, de la Ciudad de México a la capital oaxaqueña, en la que representa la primera ocasión en que la BNAH “presta” un códice de los más de 200 que tiene bajo su custodia. El viaje dilató siete horas. Con un embalaje especial diseñado por personal del Museo Nacional de Antropología, para evitar cualquier movimiento, y debidamente patrullado al ser un bien patrimonio nacional, el Lienzo de San Bartolomé Ayautla cruzó parte de la agreste sierra de que procede.

 

Este pictograma —refirió— es casi un cuadrado de 1.30 m por 1.30 m, hecho en manta de algodón con una imprimatura que probablemente (a salvo de análisis) corresponde a una capa de yeso. El documento es interesante, entre otros aspectos, porque indica la transformación del señorío prehispánico al gobierno de estilo novohispano. El cambio de caciques a alcaldes, a través de dos personajes: don Andrés y don Miguel de Mendoza.

 

“El Lienzo de San  Bartolomé Ayautla, como otros, nos da muchas luces sobre la forma en que los pueblos indígenas estaban estructurados en la época colonial. Vemos los dos mundos conviviendo plenamente en un mismo documento, en este caso elaborado en algodón y que es posible —por líneas negras que aparecen más definidas— que haya sido remarcado una centuria después, en el siglo XVIII”, apuntó el director de la BNAH, tras referir que se tiene la instrucción de elaborar un facsimilar para entregarlo al pueblo de Ayautla.

 

En un video con guión del investigador Sebastián Van Doesburg, director de la Biblioteca de Investigación Juan de Córdova, se abundó que el documento contiene glosas en náhuatl, mazateco y español, posee la toponimia del señorío e imágenes en negro, rojo, ocre y azul. Estas escenas corresponden a guerras del mismo señorío y a la genealogía de los Mendoza, personajes entre cuyas manos serpea un tlacamecatl o mecate.

 

Asimismo, es posible distinguir rasgos geográficos que definen a este lugar: cerros, el río Quiotepec —que luego se convierte en el Papaloapan—, e incluso una vereda que se mantiene hasta hoy y que corresponde a la carretera que une Huautla con Jalapa de Díaz.

 

La secretaria de Cultura, María Cristina García Cepeda, dio a conocer que el Lienzo de San Bartolomé Ayautla recibirá tratamientos de estabilización y preservación en la Biblioteca Francisco de Burgoa antes de integrarse al Archivo Histórico de Oaxaca, donde se cuenta con las condiciones necesarias para su conservación.

 

En el marco de la gira de trabajo por la Ciudad de Oaxaca, la secretaria de Cultura y el gobernador Alejandro Murat Hinojosa, inauguraron el Museo Infantil de Oaxaca (MIO), que será gestionado por la Fundación Alfredo Harp Helú; y presidieron la instalación del Consejo de Participación para el Desarrollo Cultural de esa entidad.

Autor/Redactor:Dirección de Medios de Comunicación INAH

Editor:Manuel Zavala Alonso

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