Gloria Muñoz Ramírez:

Seguiré luchando contra el extractivismo, el fracking, el despojo, la militarización, los megaproyectos de muerte, la desaparición forzada, la criminalización de la lucha social y de la protesta, las violaciones a los derechos de los y las migrantes; contra los feminicidios y las políticas patriarcales, por el fin de los asesinatos de periodistas, por la libertad de expresión, por la democratización de los medios y el derecho de las audiencias, por los derechos y la cultura de los pueblos indígenas, por la libertad de los presos políticos, contra la narcopolitica, contra el despojo y la explotación, contra la reforma educativa y las trampas de la energética; por los derechos de los trabajadores, contra los transgénicos, por la soberanía alimentaria; contra la corrupción, los abusos de poder y el tráfico de influencias. Contra el autoritarismo y la impunidad.

Y un etcétera tan grande como la desigualdad y la injusticia.

No comparto:

El optimismo desbordado que considera poca cosa los hechos y alianzas que no vaticinan nada bueno; el “todo se vale” porque el objetivo es mayor y el fin justifica los medios y las complicidades; la señalización de “contra” si no coincides y sí cuestionas. La descalificación a la crítica argumentada, el menosprecio a quienes pensamos diferente. El acomodo fácil.

Tengo:

Amigas y amigos queridos que comparten el entusiasmo imperante. Los y las respeto. Y esperaría lo mismo. No coincido con ustedes, mis sueños no pasan por ahí, y aunque me esforzara no me saldrían las ecuaciones. No los entiendo, pero no importa. Espero que a ustedes tampoco les importe no entenderme, que nos sigamos respetando y, sobre todo, que nos tomemos una cerveza y sigamos brindando por lo que creemos.

Espero sinceramente que no haya un fraude y que puedan, si ganan, disfrutar su triunfo. Y si nuevamente el autoritarismo les niega la esperanza, tengan la fuerza necesaria para defender su victoria. Yo estaré a un lado, abajito, pues reconozco a quienes legítimamente buscan un cambio por esa vía.

Hay más gente a la que quiero, admiro y con la que además comparto esta visión del mundo. En época de triunfalismos solemos quedarnos solos. Y nos abrazamos. No cambia nada para nosotrxs. Nos seguirán diciendo locxs, perdedores y prianistas. Y luego hasta traidores. ¿Importa? Creo que no, aunque amigos queridos de América Latina que se vieron en la misma nos dicen que será dura la batalla.

A saber.

Aquí seguiremos, hasta que la dignidad se haga costumbre.