Óscar Enrique Ornelas

 
¿Pues a qué le tendrán miedo los charros sindicales y el señor Héctor Armando Cabada Alvídrez (1968), alcalde "independiente" --antes fue priista-- de Ciudad Juárez? Es lo que me pregunté cuando durante las primeras horas de la mañana se supo que el templete (bastante pinchurriento, como podrá verse en las imágenes) sobre el cual la autoridá iba a presidir el desfile del Día del Trabajo estaba rodeado por los antimotines. En Chihuahua capital ni el góber Javier Corral ni la presidenta municipal, señorita Maru Campos Galván, estaban invitados. Cabada sí allá en Juaritos Lindo, como en los viejos tiempos del PRI, aunque sin el oropel de antaño. ¿Acudiría también un representante del heroico ejército nacional?
 
Sin duda, Cabada y demás pandilleros difícilmente le estaban teniendo miedo a los sicarios. Acorde con los usos y costumbres de la casta política juarense, estos personajes --quienes viven del lado gringo-- forman parte desde tiempos inmemoriales de las redes del crimen organizado directa o indirectamente. Otra cosa es que gocen de impunidad perenne.
 
Baste con recordar al panista Pancho Barrio (Satevó, 1950), durante cuyo mandato como gobernador comenzaron los asesinatos de mujeres en Juárez. Este individuo se estrenó en las artes del asalto al presupuesto (antes era ejecutivo empresarial ligado a las maquiladoras y la especulación urbana) cuando fue presidente municipal de la martirizada urbe fronteriza. Testigos de la época sostienen que Amado Carrillo, alias Señor de los Cielos (el real, no el de la narcotelenovela), se quejaba de que Pancho le pedía dinero a cada rato. Y a esto es a lo que el señor Enrique Krauze llamó transición democrática e insurgencia cívica. Todos esos cuentecillos que se estrenaron precisamente en Chihuahua; incluso antes que en Baja California. Gran adalid de la democracia y los derechos humanos el señor Pancho Barrio Terrazas. He aquí su frase célebre sobre las "muertas" de Juárez: "Las muchachas se mueven en ciertos lugares, frecuentan a cierto tipo de gente y entran en una cierta confianza con malvivientes que luego se convierten en sus agresores. Las gentes buenas (sic) que se queden en sus domicilios, con sus familias, y los malos que sean los que salgan a la calle." El citado Carrillo Fuentes se apoderó de la plaza en mayo de 1993 desatándose una racha de asesinatos y desapariciones. Barrio era gobernador desde el 4 de octubre de 1992. Luego de cubrir la corrupción del gobierno de Vicente Fox en su calidad de contralor de la república (2000-2003), Barrio huyó a Canadá como embajador de México. El miedo no anda en burro. Él mismo lo admitió en una entrevista con El Universal. "En parte" (sic), dijo, se marchaba rumbo a Ottawa por la inseguridad en Juárez (así viviera en El Paso.) La Línea, organización de los herederos de El Señor de los Cielos, había sido desplazada violentamente por la del Chapo Guzmán. No fuera a ser la de malas. "Exilio pactado" el de Barrio, le llamaron los enterados.
 
Volviendo al punto, a lo que el multimillonario Cabada y los charros le tenían miedo es a la posible bronca durante el desfile dado el cúmulo de conflictos sociales que sacuden Chihuahua y lo levantisco que puede llegar a ser Ciudad Juárez. Profesores, trabajadores de la salud, campesinos y víctimas de la violencia están en movimiento, si bien dispersos y sin coherencia organizativa. Pero sobre todo temían a que los docentes de la sección 42 y militantes del movimiento RESSSISTE anunciaron su intención de protestar en contra de los charros gordillistas que vendieron al gobierno de Javier Corral Jurado el paro magisterial en defensa de salarios y prestaciones. Las madres de mujeres desaparecidas se unirían a los profes. En Juárez la cosa no iba a ser como en la somnolienta capital del estado. Así ocurrió, aunque no hubo enfrentamientos ni sangre de por medio. Profesores de la 42 quemaron en la vía pública camisetas con el logo del sindicato y, ay diosmiito --dicho sea en nicaragüense--, aparecieron mantas con consignas llamando a la unidad de los trabajadores, el proletariado mundial e imágenes de Marx y Engels.
 

¡Arriba Juárez!

 
 
Desde el semidesierto chihuahuense, donde los campesinos de El Barzón están bloqueando las vías del ferrocarril en Ahumada para protestar contra los capitalistas mormones LeBarón y sus pozos ilegales que ponen en riesgo los niveles acuíferos en el noroeste del estado.
 
N.B. Los chayoteros pusieron la nota de color al publicar que en Chihuahua se manifestaron 50 mil trabajadores alabando a los charros. Debe ser broma. Sus propias imágenes videograbadas desde drones desmienten semejante aseveración. Pero si no dicen tal mentira no les dan pal´pisto y los lonches luego de que terminó la ley seca.
 
Van las imágenes del primero de mayo en Juárez.