Alma Zetkin (a)

1. Es obvio que muchos votantes que ya sienten que el tiempo se les va sin haber visto al menos peor tomar posesión de la presidencia de la república se desesperan ante el posible fraude que se viene o respirar aliviados ante un López Obrador haciendo la concertacesion de terciopelo y negociar con EPN y toda la jauría de criminales y ladrones el perdón y la amnistía, con arroz cocido de por medio.

2. ¿Quien ofrece más? Los grupos de poder y los partidos son los que votan y entre ellos es que se van configurando las negociaciones que harán posible el traspaso del poder en manos no del mejor posicionado sino del que sea más agachón, dócil y pueda contener al tigre: reprimirlo, enjaularlo y tenerlo a raya.

3. Dentro de las ofertas de temporada están las de ultimar lo que queda por privatizar y poner en práctica las propuestas del Plan 20-30 vinculado al Plan Mérida y la guerra de baja intensidad para que de esta manera se entreguen bosques, minas, aire, aguas y territorios a los grandes monopolios nacionales y extranjeros para su mejor explotación.

4. La guerra de exterminio: las desapariciones forzadas, los feminicidios, los desplazamientos y las ejecuciones extrajudiciales y paramilitares pasaron a tercer término para los votantes que no tienen ante sus ojos más que el esPEJISMO de las elecciones como la madre de todas las batallas.

5. Mientras que abajo y a la izquierda en todo el territorio si libran inmensas luchas y batallas contra los grupos de poder, sus guardias blancas-paramilitares y narcos, quienes representan a la fuerza represiva del Estado que se dedica a la limpieza de todo lo que huela a organización. Es decir, terror de Estado al puro estilo de una dictadura militar que no dice su nombre gracias a la convalidación electoral de la GUERRA DE BAJA INTENSIDAD y Guerra de Cuarta Generación que se lleva a cabo en todo el territorio.

6. Los movimientos sociales libran una lucha de resistencia y de acoso no solo de parte del ejército, la marina y los paramilitares sino también de los partidos políticos que son quienes terminan por dividir a las comunidades para de esa manera destruir el tejido social.

7. El sometimiento no solo es el de los poderes facticos sino también el de los partidos que hacen suponer que fuera de ellos no hay nada, adentro lo hay todo. Y de esa manera someter los últimos reductos de resistencia popular que se aferra a sus sistemas de organización comunitaria y los principios de la horizontalidad, los cuales odian los partidos políticos que están al servicio del poder que es el que los sustenta.

8. De la reflexión a la organización popular. Estamos en un momento crítico, lo que creíamos posible ha dejado de ser, por eso la única seguridad que tenemos es creer en nuestros propios esfuerzos allí donde vivimos y confluir con otras fuerzas. Es necesario y urgente seguir enlazándonos y organizándonos de manera local, regional y nacional ya que esa es la única posibilidad de resistir ante los futuros conflictos y amenazas que vendrán.