Las Comunidades  Eclesiales de Base

Las CEB: “Estamos viviendo la opresión de nuestro pueblo, estamos escuchando y acompañando su clamor de paz con Justicia”.

Esta hora que vive nuestro Pueblo pobre de Nicaragua se puede caracterizar como la hora de una gran crisis socio-Política Nacional que nos provoca mucho dolor e indignación. Por tanta represión y violencia letal institucionalizada que ha causado más de 250 muertes, siendo las más repudiables por su atrocidad la de niñas y niños inocentes, pero también se puede caracterizar como la hora de nutrir más las experiencias de solidaridad entre los pobres. La hora de la fidelidad a la realidad en la libertad y pluralidad política y social, la hora de actuar con mayor conciencia crítica y esperanza en posibilidades de cambio. Una hora de, incertidumbre, desafíos y compromisos de cristianos y ciudadanos y la hora de contagiarnos como hermanas y hermanos en la esperanza en la transformación de la realidad de opresión en justicia para todos.

1. Contexto actual de las CEB en Nicaragua.
En la actual realidad de represión y muerte que vive nuestro pueblo pobre, generada por la violencia gubernamental de grupos paramilitares a nivel Nacional, nuestras CEB sufren esta realidad por estar inmersas en ella, unas con más intensidad que otras, donde las CEB que se localizan en los Barrios Urbanos populares de las Ciudades de Managua, Masaya, Carazo y Granada. Están sufriendo con mayor severidad esta represión sangrienta de las fuerzas policiales y paramilitares del actual gobierno. En los barrios populares de las ciudades antes mencionadas algunos miembros de las CEB están siendo perseguidos y amenazados de muerte por su crítica profética a las causas de tanta injusticia gubernamental, y por participar por decisión personal en algunas peregrinaciones públicas convocadas por los obispos de la Arquidiócesis de Managua. También se vive, mucho dolor en algunas madres que sufren por la muerte de sus hijos, producto de las protestas ciudadanas contra tanta represión policial, también algunos de los miembros(as) de nuestras CEB tienen familiares detenidos de forma ilegal y arbitraria por participar en las protestas sociales. Así mismo están pasando dificultades económicas por no estar laborando en sus pequeños talleres artesanales, porque la situación tan aguda de violencia que se vive, toda actividad económica se encuentra paralizada por estar la actividad comercial cerrada, hay desabastecimiento y mucha escasez de alimentos y medicinas en las familias pobres tanto de la zona urbana como de las comunidades rurales de los municipios de Masaya y Carazo particularmente.

2. El Papel de la conferencia de obispos de Nicaragua ante esta Crisis.
Los Obispos de la Provincia Eclesiástica de Nicaragua han sido muy cercanos a las realidades que vive nuestro pueblo ya sean pronunciándose continuamente ante las situaciones de injusticia gubernamental que han vivido las poblaciones pobres del país. Durante estos tres períodos en el poder del actual gobierno, algunos han sido más beligerantes y proféticos en su acompañamiento pastoral en las comunidades pobres de sus Diócesis, como es el Caso del Obispo del departamento de Matagalpa Rolando Álvarez. Ante la situación actual de Crisis Socio-Política que vive Nicaragua, los obispos locales desde el día 18 de abril que inicia la crisis hasta la fecha han estado más cercanos y acompañando en las calles con su presbiterio a las víctimas de la represión institucional en sus respectivas diócesis. Además, han convocado a sus estructuras parroquiales a movilizarse en peregrinaciones masivas en sus diócesis, orando por el cese de la violencia y la paz de Nicaragua. Además han orientado al repique de las campanas de las capillas para alertar a la población sobre los ataques de las fuerzas armadas policiales y paramilitares, han mediado en coordinación con las organizaciones de derechos humanos del país para liberar a civiles capturados  ilegalmente por las fuerzas policiales del gobierno, han mediado en la liberación de policías y paramilitares que han sido retenidos temporalmente en las barricadas de los barrios que la población ha levantado para protegerse de la violencia gubernamental. La parroquias han canalizado en las diferentes diócesis colectas de alimentos y medicinas para la población que defiende la vida en los retenes de las calles de los barrios.

También están facilitando las catedrales y capillas para refugiar a jóvenes perseguidos y atendiendo algunos heridos que han resultado de las protestas sociales. Pero su papel más relevante en esta coyuntura socio- política actual, además de evitar con su intervención pastoral masacres de civiles como la lograda en la ciudad de Masaya, es ser como conferencia de obispos, testigos y mediadores del dialogo nacional entre las autoridades de gobierno y los representantes de los sectores sociales, gestión donde han ejercido un roll importante por su actitud profética siempre propositiva  en la búsqueda de una solución pacífica, institucional y democrática a esta situación. Ante todo esto violencia progresiva, este lunes 9 de junio mientras los Obispo junto al Nuncio llegaban a la ciudad para proteger al pueblo fueron agredido y profanado las iglesias. A pesar de las campañas mediáticas de difamación que han recibido de algunos sectores sociales que se identifican con el actuar represivo del actual gobierno, ellos han dicho que continuaran siendo mediadores en el dialogo.

3. La CEB y su relación con nuestro pueblo Pobre en esta hora de Dolor.
Partiendo de que somos Comunidades Eclesiales de Base (CEB), Cristianos(as) seguidores(as) de Jesús. En las cuales sus integrantes se conocen, comparten su vida, celebran su fe y se ayudan mutuamente a vivir plenamente su compromiso en la construcción del Reino. Esta realidad socio-política en la que vivimos se presenta cargada de tensión, malestar y agresividad institucional, donde los miembros(as) de las CEB se encuentran insertas en ella por ser parte del pueblo que resiste a la represión estatal, viviendo los sufrimientos y angustias de la población, solidarizándose y acompañando a las madres que gimen de dolor por sus hijos asesinados, heridos o detenidos ilegalmente por las fuerzas de represión gubernamentales, acompañando a los familiares de jóvenes que han emigrado recientemente  por la violencia existente en el país. Participando en las marchas cívicas que realiza el pueblo clamando por justicia y paz, promoviendo la solidaridad entre el pueblo pobre ante la escasez de alimentos y medicina existente, pero sobre todo haciendo el profetismo de Jesús encarnando la justicia de Dios en su preocupación sin exclusiones por las(os) pobres signos de nuestro encuentro con Dios y sacramentos del Reino, realizando una relectura de los evangelios sobre todo de las Bienaventuranzas para fortalecer las dimensiones de nuestra espiritualidad: de la vida, misericordia, de la paz y la no violencia , Profética y solidaria, tan necesarias para hacer una lectura popular, orante y contextualizada de la biblia , dando consuelo y esperanza a nuestro pueblo sufriente.
    
La existencia de esta violencia institucionalizada y la presencia de estructuras de opresión en la sociedad Nicaragüense nos convocan a los integrantes de las comunidades Eclesiales de Base, a vivir con los pobres, el espíritu de Jesús, es decir, levantar su espiritualidad profética y participar en su resistencia popular como una defensa objetiva de la vida, superando cualquier reduccionismo político o eclesiástico a la identificación con la causa de los oprimidos. Manteniendo, a su vez, comunicación con miembros de las CEB de otros países latinoamericanos y de Europa.

¿Que no pueden hacer la CEB en este momento de tanta opresión?
Las CEB en algunas zonas del país donde existe mucha violencia de los grupos paramilitares se ven privadas de:

- Reunirse abiertamente semanalmente como comunidad, por la sospecha de los órganos de gobierno de acciones de conspiración en su contra, pero las(os) animadores zonales asumen los riesgos de visitar periódicamente a los miembros para solidarizarse en sus necesidades, dar consuelo y esperanza y compartir ayuda para alimentos y medicinas  desde las limitaciones existentes.
- Convocar a manifestaciones públicas por las repercusiones violentas que sufren sus miembros que van desde las detenciones arbitrarias, golpizas, persecuciones, quema de sus viviendas, y muerte.
- Expresarse libremente en los medios radiales y televisivos nacionales por la censura que existe, pero sus miembros hacen uso de las redes sociales para denunciar los atropellos a la dignidad humana que sufre la población pobre de nuestro país.

En síntesis ante todo este dolor y clamor de justicia que vive nuestro pueblo pobre en Nicaragua, las CEB, además de asimilar toda esta situación de violencia institucional de fuerzas de choque policiales y paramilitares, está inserta en esta realidad de opresión solidarizándose y acompañando a las víctimas de tan injusta represión, pero, también están animando la esperanza de transformación de la actual coyuntura de muerte, a una realidad de paz con justicia, a través de la espiritualidad del discernimiento desde la fidelidad a la realidad y la relectura de los evangelios desde la opción por los oprimidos para hacer brotar un espíritu que se conmueve, con dolor y misericordia e impulsa al compromiso enraizado en la justicia y la verdad como una ética cristiana del proyecto de Jesús, el Reino de Dios.